¿El comunismo es satánico y el Fascismo es de Dios?

Publicado: octubre 7, 2012 en catolica, comunismo, estudio biblico, fascismo, justicia social, mensaje escrito, prosperidad
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Hoy por hoy, muchos cristianos se quejan de las predicaciones y las doctrinas de los neo-“apóstoles” que han surgido por el mundo predicando un evangelio en donde el materialismo y la prosperidad individual pasan a ser, según ellos, la piedra angular de la vida de un cristiano. Sin embargo, a pesar de las continuas quejas y las aparentes contradicciones que puedan tener estos cristianos, en contra de aquellos que siguen el “evangelio” de la prosperidad, aun con todo, solo se quedan en críticas muchas veces con un fundamento tan vago que no afecta en lo más mínimo a la sociedad cristiana, y digo esto debido a que, como cristianos sabemos que el poder del dinero sobre las personas que lo aman es tal que, aun la marca de la bestia está ligada al ámbito económico de este planeta. Sin embargo como cristianos, no estamos dispuestos a hacer nada más, además del hecho de asistir al templo cada domingo, y pretender que con eso afectamos la vida de los cristianos y de la sociedad en este aspecto, creyendo con eso estar preparados, para cuando llegue aquel momento en que tengamos que decidir si dejar todo aquellas cosas materiales que hemos conseguido en esta vida y seguir nuestro camino solo según nuestra fe, o dejarnos marcar por miedo a no tener que comer en esos momentos. Lo siento hermanos, pero sería un mentiroso y un blasfemo si te dijera que la iglesia se va con Cristo antes de la gran tribulación como muchos piensan, pues eso es una mentira que los cristianos sólo intentan justificar con pasajes bíblicos fuera de contexto, ya que la misma escritura es bien enfática en señalar que los cristianos, o por lo menos aquellos que no nieguen el nombre de Cristo, si estamos en medio de los eventos apocalípticos, aquí, en la tierra.

Pero eso ya es harina de otro costal ya que el punto es, que tanto hacemos como cristianos para luchar verdaderamente contra una corriente materialista que está afectando fuertemente a los que se dicen cristianos. Y digo que hacemos, ya que la escritura habla abiertamente de que nuestra fe, sin obras, es una fe muerta, y que por lo tanto no puede salvar, por eso es necesario, según la carta del apóstol Jacobo 2: ,que nuestra fe esté acompañada de obras. ¿Cuáles son las obras que Dios nos demanda como cristianos, para complementar nuestra fe? Y ¿Cómo podemos identificar aquellas obras?

Es aquí en este punto, en donde quiero establecer aquel mensaje, que nos hará ver que la justicia social, la vida en común, la solidaridad con el prójimo, no son obras originales del comunismo ni del socialismo, sino más bien, son requerimientos que la escritura establece como principios morales de convivencia, que están incluso, directamente ligados con el ámbito de la salvación, pues en esta lucha contra el materialismo actual, no tan solo nos servirá nuestra fe, sino también, nuestras obras, pues dice la escritura que, si te pide la manta, dale tu manta y también tu capa. (Mateo 5:40-41)

Comunismo versus fascismo en el pueblo de Dios

Muchos cristianos dicen que el comunismo es satánico, ¿Por qué? porque simplemente el comunismo se declara abiertamente ateo, y por ende, debido a que el lado opuesto al comunismo es el fascismo, la mayoría de los cristianos cree y piensa que el fascismo está del lado de Dios, debido a que la cultura popular cristiana (cultura hecha por la televisión, la religión y por la tradición religiosa, la que por supuesto no quiere decir que sea bíblica), nos hace pensar que aquellos que no creen en Dios, son derechamente satánicos, y por lo tanto se cree que como el comunismo y el socialismo son una línea de pensamiento ateo, por lo que la gente la suele asociar a la idea de que el comunismo es satánico. Graso error.

Pero además de demostrar la ignorancia, y específicamente la ignorancia bíblica (hablando derechamente de los cristianos), también dan a conocer su lado más inhumano y a la vez satánico, así es, no estoy diciendo nada que no ocurra dentro de las congregaciones, pues estamos en una época en donde todo lleva al satanismo, aun las frases de muchos predicadores llevan al satanismo, inconsciente por supuesto, pero satanismo al fin y al cabo. Pues la raíces mismas del evangelio de la prosperidad vienen desde la metafísica y esta a su vez de la magia blanca. De allí vienen los mensajes de la prosperidad que le ordenan a los creyentes a que deben “decretar” y “declarar” etc. Pues si bien es cierto la boca del hijo de Dios es profética, lo raro es que estas declaraciones de “bendición” no están enfocadas al prójimo, sino que por el contrario, están enfocadas en lo que cada uno quiere, es decir, en lo que “YO como persona quiero para MI, por esta razón YO decreto que Mi bendición viene pronto…”; o bien, “Yo decreto prosperidad y “bendición” para mi vida, para los míos …etc.”. Es decir, son declaraciones que solo alimentan el egoísmo y el individualismo, o sea, al igual que los fundamentos de la doctrina satánica, solo alimentan y justifican el yo personal. Eso amigos míos, es netamente satanismo en su más pura esencia.

Ahora bien, como ya sabemos que el satanismo solo alimenta el ego personal, quisiera entonces hacer memoria de que es por esta razón que, la biblia es tan explícita al referir el amor al prójimo, a tal punto que, la escritura incluso lo señala como el principal mandamiento para quienes hemos creído en Jesucristo, de hecho es tan importante el amor al prójimo, que si en algún momento me falta, entonces, todas las obras de caridad que yo pueda hacer quedarían anuladas por la falta de este.

Bajo este concepto de amor, quisiera preguntar entonces ¿Cómo puedo expresar mi amor a Dios? La respuesta es, expresándole tu amor al prójimo. Así es, pues es la misma escritura la que se encarga de decirnos que, no podemos primero amar a Dios primero y luego a nuestro hermano, sino por el contrario, debemos primero amar a nuestro hermano y luego a Dios, ¿La razón? Muy sencillo, a Dios nadie le ha visto, por lo tanto ¿Cómo podemos amar primero a alguien que hemos visto, y olvidar a nuestro hermano al que sí vemos? Por lo tanto, es más importante amar primero a nuestro hermano que si vemos, pues de esta forma estamos también amando a Dios.

Esto no nos debería sorprender pues, no lo digo yo, sino más bien lo dice la primera carta del apóstol Juan, específicamente en el capítulo 2 versículos 7-11; y también en el capítulo 4 versículo 12 y en el versículo 20 del mismo capítulo.

1ª Juan 2: 7 hermanos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis oído desde el principio. 2:8 sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando , y la luz verdadera alumbra. 2:9 el que dice que esta en luz y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. 2:10 el que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. 2:11 pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.

1ª Juan 4:12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros.

1Juan 4:20  Si alguno dice:  Yo amo a Dios,  y aborrece a su hermano,  es mentiroso.  Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto,  ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?

Por lo tanto, la segunda pregunta es ¿Cómo puedo expresar entonces, mi amor al prójimo? Muy sencillo, a través de la caridad (obras) y la convivencia. No existe, según la escritura, otro parámetro más tangible que pueda medir el amor al prójimo y por ende el amor a Dios. Pues es el mismo apóstol Juan quien en su primera carta reafirma lo del amor al prójimo, al decir que el mandamiento principal de aquellos que hemos creído en Cristo no tan solo se basa en creer, sino también en amarnos los unos a los otros, y que la forma de demostrar aquel amor, se basa en no cerrar el corazón contra nuestro hermano cuando este tiene necesidad.

1ª Juan 3:17 pero el que tiene bienes en este mundo, y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra el su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?

1ª Juan 3:23 Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.

Cuando nuestro hermano Juan, en el versículo 23, del capítulo 3 dice que, debemos creer en el nombre de nuestro señor Jesucristo, está hablando de tener fe, pues aquel que cree en Jesús, es aquel que tiene fe en Jesús, por esta razón aquel que cree, tiene fe. Y además esta diciendo en este mismo pasaje bíblico que debemos amarnos los unos a los otros, es decir, esta hablando de una acción que es el amar a nuestro prójimo, pues el amor se basa en las obras de caridad según el mismo autor. Por lo tanto, nuestro hermano Juan, confirma lo mismo que habla nuestro hermano Jacobo en el capítulo 2 de su carta al señalar que la fe, nuestra fe, debe ir acompañada de obras. Y que al igual que Juan, Jacobo habla de las obras de caridad, las cuales son tan importantes, que él mismo señala que una fe, sin obras, es una fe muerta, y una fe muerta no puede salvar. Así es, Jacobo esta diciendo abiertamente que la salvación también se basa en las obras.

Santiago 2:14 Hermanos míos ¿De qué aprovecha si alguno tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? 2:15 y si un hermano o hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento cada día, 2:16 y alguno de vosotros les dice: id en paz, calentaos y saciaos, pero no les da las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿De qué aprovecha? 2:17 así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

Sin embargo, a pesar de todos los parámetros de caridad y amor al prójimo que hemos leído hasta el momento, es nuestro sub-mesías quien va más allá de la caridad y el amor en sí, al decir que, aunque diéramos todos nuestro dinero a los pobres, y no tenemos amor, entonces de nada sirve. Claro está, que este pasaje bíblico no esta justificando el hecho de que no es necesario dar al prójimo, sino más bien, este pasaje bíblico está dando pie, a que no debemos solamente dar por apariencias, o dar para que los demás vean cuán bueno soy yo como cristiano, ni tampoco significa dar por envidia, es decir, para demostrar que yo soy más caritativo que mis hermanos, no dice el apóstol pablo, pues en el hecho de dar, no puede haber ese tipo de sentimientos, sino que debemos dar solo por amor, por amor a nuestro prójimo, y a nuestro Dios, por esta razón dice que si diéramos todos nuestros bienes a los pobres, pero, si no tenemos amor, de nada sirve.

1ª corintios 2:2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 2:3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 2:4 el amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 2:5 no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 2:6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 2:7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Es decir, nuestro sub-mesías no señala que es negativo el hecho de hacer caridad sino hay amor, sino más bien, señala el hecho de hacer esta caridad pero sin amor, eso es lo negativo, es decir, la falta de amor.

Por lo tanto es en este momento cuando encontramos, el punto de origen de una obra aún más sublime que la de dar, me refiero al hecho de compartir, es decir, convivir. Así es, pues según las palabras de nuestro sub-mesías Pablo, tal como acabamos de comprobar, no sacamos nada con dar por el simplemente hecho de dar, ya que sin no hay amor, no nos vale de nada, por lo tanto quisiera preguntar ¿Cómo puede haber más amor, entonces, que el expresado en la caridad? Muy sencillo. A través de la convivencia.

Pues es fácil tirarle unas cuantas monedas al prójimo y pretender que con eso nos hemos ganado el cielo, pero, es mucho más excelente que, en lugar de tirarle unas monedas al prójimo, compartiésemos nuestra mesa. Así es, sentarnos con nuestro prójimo, en nuestro lugar donde diariamente comemos, pues con eso no tan solo nos aseguramos de que nuestros hermanos coman y coman bien, sino también, por medio de ese acto de compartir, le estamos diciendo indirectamente a nuestro hermano que su presencia, como persona, también es importante, tan importante que para mi, como anfitrión, es necesario que se sienten conmigo a la mesa. Es decir, además de entregarle comida a nuestro prójimo, también le entregamos dignidad y valor como persona. Por esta razón, dice nuestro sub-mesías Pablo que, el amor no tan sólo se encarga de dar para demostrarle a los demás que nosotros somos caritativos, sino que además de dar, el amor soporta, es decir, es capaz de hacernos soportar la presencia de una persona extraña en nuestra mesa, pues el amor, no busca el beneficio propio, sea éste económico, social o moral, sino más bien el amor es capaz de darse al prójimo a tal punto de llegar a sufrir por el prójimo, y también de soportar al prójimo. Por esta razón, el acto de convivencia en sí, es mucho más excelente que el acto de dar, en cuanto a caridad se trata, pues tal como lo dije anteriormente, es más fácil tirarle unas cuantas monedas al pordiosero de la calle, en lugar de sentarse con él en la calle a compartir algo, pues en aquel acto que implica sentarse junto al prójimo a compartir algo, se otorga dignidad.

Lo que acabo de mencionar mis queridos hermanos, va absolutamente en contra de las doctrinas satanistas de Anton Zsandor Lavey y también de Frederich Nietzsche, pues según estos personajes cuya esencia de sus pensamientos son, el Yo personal; hacer actos de caridad es demostrar debilidad a nuestro prójimo, pues nos ponemos según ellos, a disposición de nuestro prójimo cuando le ayudamos. Algo que por supuesto no deja de ser un absurdo en todo tipo de ciencia y en todo tipo de filosofía, ya que nadie va reaccionar mal contra ti si lo ayudas, de hecho hasta el mismo satanismo habla de ayudar sólo a los que te ayudan (Así de absurda y contradictoria es la filosofía satánica y por ende la filosofía neo-nazi y hitleriana y la fascista), es decir, en toda ciencia y filosofía; y aun en la filosofía satánica se señala que, si eres capaz de ayudar aun al ser más malvado del mundo, en algún momento obtendrás el favor de ese ser cuando le pidas ayuda, y tal vez no será por siempre, pero si estoy seguro que en algún momento lo hará, te ayudará.

Pero lo peor de todo, no está en estos satanistas que buscan su propio beneficio, sino más bien en aquellos que se dicen cristianos, pero cuyos actos son absolutamente satanistas (Razón por la cual hablaba en un principio diciendo que, existe satanismo inconsciente dentro de las iglesias cristianas), y es en este momento cuando me toca mencionar a gentes como Adolf Hitler, el papa Pio XI, el general Francisco Franco, Monseñor Escrivá de Balaguer y por supuesto nuestro producto nacional, el general Augusto Pinochet.

Así es, todos estos personajes no han hecho nada más que poner en práctica los fundamentos del satanismo, pero con un disfraz cristiano, pues han hecho todo lo contrario de lo que dicen las escrituras cuando éstas hablan de amor, de tolerancia y de dignidad al prójimo, es decir, no han hecho justicia social, sino que por el contrario, han afrentado al pobre, solo buscan mantener su propio estatus de vida y por ende ganar más dinero y aumentar sus riquezas; además de justificar a aquellos que tampoco tienen a la caridad como su principio de vida, es decir, han justificado a los empresarios que cada día suben los precios de todas las cosas, a excepción de los sueldos, y que cuando se les pide algo en concreto dicen una de las frases más satánicas que ha inventado el hombre moderno (y que de hecho también aparece en la biblia satánica), y esta frase es, “¿por qué yo tendría que regalar aquello que tanto me ha costado en la vida?”, ignorando por supuesto que la caridad es parte de nuestra fe en Cristo y parte también, de nuestra salvación, a tal punto que Jesús llega a decir, que “es mejor dar que recibir”.

Ahora bien, se que como frustrados fascistas que son los cristianos, creo que mas de alguno estará diciendo que no puede ser que alguien que se diga cristiano esté apoyando de esta forma el comunismo y el socialismo, sobre todo considerando todos los “males” que han hecho las dictaduras que existen en China y Corea del norte por ejemplo.  Pero así es, las apoyo sólo en el ámbito de la igualdad para todos y en la solidaridad, pues eso es lo que establece la escritura misma, lo que no apoyo por supuesto, son las masacres y las matanzas que se realizaron en torno a esta ideología. Sin embargo, ello no quita que las columnas del comunismo y del socialismo en cuanto a la justicia social y los bienes en común no sean del todo ideales que estén justificados por la escritura. Así es, pues en el caso de las dictaduras comunistas, justifico plenamente el ideal, pero no la forma de llevarlo a cabo. Sin embargo, en el caso del fascismo, es peor aún el hecho de ver gente matando en el nombre de Dios, como los fueron los alemanes, los españoles, los italianos y actualmente los estadounidenses. Es decir, no digo que la forma en que el comunismo se haya tomado el poder sea la correcta, solo digo que, es la menos mala, e incluso bastante justa frente a las formas que han hecho aquellos países que se dicen cristianos. Por otro lado, nunca hubiese existido esa forma de tomarse el poder, por lo menos en los países cristianos, si aquellas personas que se decían cristianas no hubieran hecho primero lo malo. Quiero decir que ¿Como le puedo pedir a Carl Marx que crea en Dios, si todas las personas que creían en Dios en ese momento no eran más que un montón de gente avara y mezquina que no dejaba de oprimir a los pobres? En ese aspecto, quiero dejar bien claro que no se le pueden pedir peras al olmo. Es por esta razón que no justifico el cómo del comunismo, sino más bien el porqué de este, ya que este idealismo que habla de justicia social, de igualdad, de solidaridad, de comunidad, de colectivismo y de anti-materialismo, está absolutamente apoyado por las escrituras.

Es por esta razón además que hablo abiertamente de satanismo en el fascismo, pues ¿Qué sucede cuando hablamos de alguien que dice amar a Dios, pero que en cada momento busca el beneficio personal? Como dice nuestro hermano Juan, en el tal no hay más que tinieblas, es decir, el tal está en oscuridad, ignorancia y por ende, en satanismo. Y esto debido a que aquel que dice estar en luz, y no ama a su hermano, entonces no puede amar a Dios y por lo tanto está en tinieblas ¿Cómo entonces podemos pretender pedirle a Carl Marx que crea en Dios , si todos aquellos hombres que han estado en el poder, y dicen creer en Dios, no han hecho nada más que justificar sus injusticias manipulando las escrituras? Eso amigos míos, se llama hipocresía, engaño, mentira, satanismo y fascismo; y está fuertemente rechazado por Dios, según las escrituras

La lucha de clases y el materialismo

Ahora bien, ¿Podríamos decir entonces que Dios apoya la lucha de clases? Por supuesto que no, si hablamos de enemistad; en ese aspecto Dios no apoya la lucha de clases, sin embargo, si apoya el castigo a quienes teniendo bienes, y se dicen a sí mismos seguidores de Dios, no son capaces de hacer caridad y justicia al pobre, sino que por el contrario, aumentan la brecha social por medio de sus injusticias, amando mas el dinero que a su prójimo, amando más las ganancias que la caridad. Es decir, en ese caso, Dios si se opone abiertamente a las injusticias de los ricos y poderosos de la tierra. Ese es el punto, y vuelvo a reiterar que, la única razón por la cual el pobre se levanta es cuando ve que de parte de los gobernantes no existe mayor intención de ayudar, ni de gobernar justamente, cuando se gobierna solo a favor de los ricos y poderosos, es decir, cuando no existe una intención real de hacer bien las cosas a favor de todos y no tan solo de los ricos.  De hecho la misma escritura lo señala así:

Proverbios 29:2 Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; Mas cuando domina el impío, el pueblo gime.

Esa es la principal razón por la cual el hombre obrero, el proletariado o como se llame, se levanta para que su voz de hombre pobre sea escuchada. No existe otra razón; ni tampoco existe otra razón por la cual los profetas, los apóstoles y el mismo Jesús, en nombre de Dios hablaron abiertamente en contra de las injusticias sociales en torno a los pobres, tal como lo demuestran los versículos a continuación.

Miqueas 6:11   ¿Daré por inocente al que tiene balanza falsa y bolsa de pesas engañosas? 6:12  Sus ricos se colmaron de rapiña,  y sus moradores hablaron mentira,  y su lengua es engañosa en su boca.

Amos 8:4  Oíd esto,  los que explotáis a los menesterosos,  y arruináis a los pobres de la tierra, 8:5  diciendo:   ¿Cuándo pasará el mes,  y venderemos el trigo;  y la semana,  y abriremos los graneros del pan,  y achicaremos la medida,  y subiremos el precio,  y falsearemos con engaño la balanza, 8:6  para comprar los pobres por dinero,  y los necesitados por un par de zapatos,  y venderemos los desechos del trigo? 8:7  Jehová juró por la gloria de Jacob:  No me olvidaré jamás de todas sus obras.

Santiago 5:1  ¡Vamos ahora,  ricos!  Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. 5:2  Vuestras riquezas están podridas,  y vuestras ropas están comidas de polilla. 5:3  Vuestro oro y plata están enmohecidos;  y su moho testificará contra vosotros,  y devorará del todo vuestras carnes como fuego.  Habéis acumulado tesoros para los días postreros. 5:4  He aquí,  clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras,  el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros;  y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos. 5:5  Habéis vivido en deleites sobre la tierra,  y sido disolutos;  habéis engordado vuestros corazones como en día de matanza. 5:6  Habéis condenado y dado muerte al justo,  y él no os hace resistencia.

Es decir, la misma escritura nos enseña que una de las grandes luchas de Jesús, los profetas y aun los discípulos, se sostuvieron en torno al materialismo de este mundo. Lo mismo que explica Carl Marx, lo explica también la Escritura, o sea, el hecho de establecer precios y valores en una economía que solo favorece a los más ricos, siempre fue algo que Dios tuvo en consideración, pero en consideración de castigo.

Es entonces, el hecho de luchar contra el materialismo lo que hizo que los profetas y los apóstoles y aun Jesús emitieran voces de auxilio a favor de los más pobres, y de paso, dejaron bien en claro que el materialismo, es decir, el amor a lo material no tiene otra raíz que la que viene del egoísmo (tal como lo proclama el satanismo), y de la avaricia.

No existe otra razón en este mundo para justificar el amor a lo material, ya que es la misma escritura quien habla de que lo material, no tiene ninguna relación con lo espiritual. Así es y esto es categórico, es decir, no se puede transar ni justificar. Es por esta razón que aquel “evangelio” que te diga que, debes tener todos los bienes del mundo, y cuantos más tengas, mejor; sin tener necesidad de regalar nada a nadie; esa clase de “evangelio”, es un evangelio absolutamente distorsionado y satánico. Llámense Opus Dei o evangelio de la prosperidad; llámese católico o protestante, pues si aun “un ángel viniera del cielo y os predicase otro evangelio distinto, el tal sea maldito”. Así dice la escritura refiriéndose a personas que queriendo justificar lo material, o el amor a lo material, o el amor al dinero, pretenden a su vez seguir teniendo el favor de Dios, cuando eso, es un imposible desde el punto de vista escritural el cual dice que “aquel que no es capaz de dar a su hermano, el tal es un mentiroso y esta en tinieblas”.

¿Es posible entonces que la palabra de Dios llegue a estos extremos, en los que podamos concluir que todo tipo de doctrina que pretenda justificar el amor a lo material, sea una doctrina errónea y hasta satánica? Así es, y no es que yo lo diga, sino más bien, es la misma escritura quien nos da parámetros claros al respecto de estos lineamientos que son: el amor al dinero, el amor a lo material, el egoísmo, la avaricia y el verdadero amor al prójimo. Tal como lo citaré a continuación

1. Con respecto al amor al dinero, dice la escritura:

Mateo 6:24 ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amara al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

1ª Timoteo 6:10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

2. Con respecto al amor a lo material, es decir, al supuesto “materialismo cristiano”:

Mateo 6:19 no os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan: 6:20 sino haceos tesoros en el cielo donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. 6:21 porque donde esté vuestro tesoro allí también estará vuestro corazón.

1ª Juan 2:15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama la mundo, el amor del Padre no está en él. 2:16 porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vana gloria de la vida, no proviene del padre sino del mundo. 2:17 y el mundo pasa, y sus deseos; Pero el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

Santiago 4:2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero tenéis lo que deseáis por que no pedís. 4:3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. 4:4 ¡Oh almas adulteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

3. Con respecto al egoísmo de parte de los ricos:

Lucas 16:19 había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día un banquete con esplendidez. 16:20 había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas. 16:21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. 16:22 y aconteció que murió el mendigo, fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 16:23 Y en el hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 16:24 Entonces él, dando voces dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. 16:25 pero Abraham le dijo: hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en esta vida, y Lázaro también los males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.

Mateo 19:16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿Qué bien haré para obtener la vida eterna? 19:17 El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? no hay ninguno bueno sino uno, Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. 19:18 Le dijo ¿Cuales? Y Jesús le dijo. No Matarás. No Adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. 19:19 Honra a tu padre y a tu madre; y Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 19:20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud ¿Qué más me falta? 19:21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. 19:22 oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

4. Con respecto a la avaricia:

Lucas 16:13 Ningún siervo puede servir a dos señores; porque aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. 16:14 Y oían también, todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él. 16:15 Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

Efesios 5:5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idolatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios

5. Con respecto al amor al prójimo:

1ª Juan 4:20 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto. ¿Cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?

Por esta razón, no puede existir la fusión espiritual y material o una fusión de lo material y lo espiritual llámese “materialismo espiritual” o “espiritismo material”, ya que, además de ser injustificada por la escritura, es un pensamiento que anula nuestra fe como cristianos, es decir, nuestra creencia en que un día, no dependeremos de lo material para poder vivir, según las promesas escritas en el libro de apocalipsis (apoyadas también por Cristo), pues lo material no hace nada mas que atar al hombre a esta tierra, a las cosas de esta tierra y de este tiempo, y por ende, alejarnos de las cosas que son espirituales. Y las promesas de Jesús señalan abiertamente que no debemos hacer tesoros en los tierra sino más bien en los cielos, dejando anulada aquella creencia que nos indica que esta bien acumular riquezas en esta tierra, o adquirir poder en esta tierra.

Es por esta razón, que la iglesia no puede acusar a Carl Marx de basar sus teorías en el materialismo histórico, habiendo dejado de lado a Dios ¿Porque? Primero porque si él hubiese permitido esta intervención en sus ideas sus criticas hubiesen tomado el mismo rumbo de Martin Lutero y por ende la iglesia católica y también la protestante, hubiesen tenido que dar cuenta de todas las atrocidades que han cometido a través de la historia cuyo único fin ha sido, el aumentar sus arcas de dinero del vaticano. ¿Me explico? Quiero decir, que si la iglesia se hubiese involucrado en las teorías de Carl Marx, esta, tendría que haber respondido por todo aquello que hizo en favor del enriquecimiento de las arcas de la iglesia, y todas aquellas decisiones que hayan influenciado la economía de Europa desde la época del antiguo imperio Romano. Y segundo porque la escritura dice claramente que, “por sus frutos los conoceréis” es decir, ¿Cómo pueden acusar a Carl Marx de basar su doctrina en el materialismo histórico, si históricamente la iglesia no hizo mas que oprimir a los pobres, justificar injusticias, y llenar de oro sus arcas justificando siempre sus actos como “espirituales”, pero afectando así las cosas materiales? Es decir ¿En donde hay espiritualidad en todo lo que hizo lo iglesia cuando torturaba, asesinaba y robaba tierras que no le pertenecían? En ninguna parte puede haber espiritualidad en todas esas atrocidades y crímenes, por lo tanto ¿Cómo pretende la iglesia acusar la falta de espiritualidad de Carl Marx, si ella misma no tuvo consideración e matar, esclavizar y torturar a los aborígenes de América en los tiempos de la conquista española solo con el fin de aumentar las riquezas del vaticano? Por favor, las atrocidades cometidas por la iglesia católica, actualmente cometidas por la iglesia protestante de los EEUU, no tienen ningún perdón ni justificación sino por el contrario, es decir aun son mas culpables de sus hechos ya que han hecho creer a la gente que aquellas cosas que hacían eran actos espirituales, sus objetivos siempre fueron materiales, ya que ambas, aun conociendo las escrituras, fueron y han sido capaces de cometer los peores crímenes contra la humanidad, solo por amor al dinero, pues aunque pretendan disfrazar sus actos de un supuesto cristianismo, o de una supuesta espiritualidad, siempre los actos de estas iglesias han sido mantener el poder por medio de las riquezas, y eso amigos míos es materialismo en su mas puro estado, y nada tiene que ver con lo espiritual, así que tal como lo dijo Jesús: “por sus frutos, los conoceréis”. Es decir, aunque Carl Marx hubiese justificado su materialismo histórico por medio de las escrituras, aun así, la iglesia hubiera dicho que este estaba equivocado, pues la ambición de estos poderes religiosos es ya conocida en el mundo entero, y pues así lo declaran sus propios frutos de ambición.

La vida social y colectiva en las escrituras

Podríamos señalar entonces que el hecho de tener una economía basada en el bien común, no es una herejía como señala el Opus dei, sino más bien es esta una idea que está absolutamente basada en las escrituras, pues esta economía en común debería basarse en la misericordia y en la igualdad, y esto porque, es el mismo Jesús quien indica claramente en las escritura que siempre existirán pobres, es decir, los pobres nunca dejarán de existir, y esto, no porque Dios sea malvado, sino más bien, para que los ricos de este mundo, tengan la oportunidad de salvación por medio de la misericordia. Pues debemos recordar que en primer lugar, Jesús dijo que el reino de los cielos es de los pobres. Y también que, es el mismo Jesús quien señala abiertamente que a un rico le será muy difícil alcanzar la salvación.

Lucas 6:20  Y alzando los ojos hacia sus discípulos,  decía: Bienaventurados vosotros los pobres,  porque vuestro es el reino de Dios 

Santiago 2:5  Hermanos míos amados,  oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo,  para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?

Lucas 4:18  Espíritu del Señor está sobre mí,

Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;

Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;

A pregonar libertad a los cautivos,

Y vista a los ciegos;

A poner en libertad a los oprimidos;

 

Por lo tanto, por medio de estos versículos nos podemos dar cuenta que en cuanto al tema de la salvación, son los pobres quienes tienen mayor opción de ser salvos y no al revés, es decir, por más que pongan la tumba de un hombre importante cerca del altar, la escritura señala abiertamente que el evangelio de Jesús fue predicado a los pobres y por lo tanto aunque los cadáveres de gente “importante” vayan cerca del altar de la iglesia, eso no les asegura salvación. Lo siento si la iglesia católica les ha mentido al respecto.

Ahora bien ¿Por qué a los pobres y no a los ricos?

Esto debido a que son ellos los que más tienen necesidad de creer en una esperanza, son los que más necesita una mano de ayuda, y por otro lado, como son los ricos quienes tienen muy difícil una entrada de salvación al reino de Dios, queda establecido entonces, según las escrituras, que por medio del acto de misericordia a los pobres; los ricos puedan encontrar la oportunidad de salvación. Es por esta razón que Jesús habló de salvación al ver la reacción de aquel joven rico que pretendía seguir a Jesús, aquel que se nombra en el capítulo 19 del libro de Mateo y en el capítulo 18 del libro de Lucas, es decir, ya tenemos un antecedente que liga el concepto de salvación con el concepto de las riquezas y la misericordia. Ahora bien, esta misma idea es reafirmada en el capítulo 19 del libro de Lucas al señalar Jesús que, había llegada la salvación a la casa de un hombre rico, el cual se llamaba Zaqueo, y que había decidido otorgar la mitad de los bienes a los pobres, y además de eso, devolver hasta cuatro veces la cantidad de dinero a aquellos a quienes había defraudado. Así es, estos actos de aquel hombre rico llamado Zaqueo, fueron los que determinaron la salvación para él y su casa.

Lucas 19:5  Cuando Jesús llegó a aquel lugar,  mirando hacia arriba,  le vio,  y le dijo: Zaqueo,  date prisa,  desciende,  porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. 19:6  Entonces él descendió aprisa,  y le recibió gozoso. 19:7  Al ver esto,  todos murmuraban,  diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. 19:8  Entonces Zaqueo,  puesto en pie,  dijo al Señor:  He aquí,  Señor,  la mitad de mis bienes doy a los pobres;  y si en algo he defraudado a alguno,  se lo devuelvo cuadruplicado. 19:9  Jesús le dijo:  Hoy ha venido la salvación a esta casa;  por cuanto él también es hijo de Abraham.

De alguna forma no dejo de pensar en que, seguramente esta era la idea de Carl Marx al tener en consideración la idea de colectivismo o comunidad, y es que, aunque esta idea pareciera ser demasiado idílica para el mundo, en realidad para esta forma de cristianismo, la verdadera forma de cristianismo basada en el amor al prójimo y en el compartir, en realidad es la forma más correcta de sobrellevar la existencia de esta vida, según los ejemplos y las ordenanzas dados por Cristo y los apóstoles. Así es que, podemos decir con toda propiedad que en la misericordia está la clave de la salvación para aquellos que poseen bienes  y por esta razón que cada vez más, concuerdo con la idea de colectivismo y comunismo, en cuanto a justicia social y solidaridad se trata, no así por supuesto lo estoy con la forma en que se llevó a cabo, aunque aún con todo, es más justificada la acción de los pobres que reclaman lo suyo que la acción opresora de aquellos que teniéndolo todo, aun así, ni siquiera son capaces de tolerar el mínimo de justicia social que se les exige, sobre a todo a aquellos que dicen seguir a Cristo pero que con sus actos apoyan las matanzas a los pobres cuando estos se levantan, tal como lo hicieron los partidos de derecha aquí en Chile, esos mismos partidos de derecha que auto-denominan cristianos, pero que no tuvieron ningún escrúpulo en acordar la muerte de los pobres y el proletariado.

Ahora bien, es por esta razón que, tal como lo señalaba anteriormente, es el acto de compartir incluso más perfecto que el acto de dar, pues si bien es cierto que Jesús le exigió al joven rico, dar todo lo que tenía, también es cierto que en el caso de Zaqueo este repartió solo la mitad de sus bienes prometiendo además devolver cuadruplicado a quien había estafado, es decir, aun así no dio todo lo que tenía, sin embargo Jesús señaló que sólo por ello, ya había llegado la salvación para él y su casa. ¿Cómo puede ser esto? es decir ¿La salvación no va ligada con la cantidad de dinero que yo pueda dar?

No, en lo absoluto, es decir, si dijera que para obtener la salvación debes regalar todo o tal cantidad o cual cantidad de dinero, entonces te estaría diciendo lo mismo que hace la iglesia católica al pretender “acercar” al cielo a aquellas personas que más tienen dinero, y también, estaría actuando tal como la iglesia evangélica de este tiempo al pedir dinero en la iglesia para “ser bendecido”. Hermanos míos, quiero que entiendan que la salvación no depende de una cantidad de dinero específica, sino más bien de una actitud. es decir, la bendición y salvación de Zaqueo no se basó en la cantidad de dinero que éste donó a los pobres y estafados por él, sino más bien, la promesa de salvación que el Cristo emitió sobre él se basó en el hecho de que Jesús no le dijo nada al respecto; no le dijo nada acerca de donar dinero, ni tampoco le dijo aquello que le dijo al joven, de hecho no le dijo nada, y es allí donde está la clave de esta historia de salvación, es decir, Jesús ni siquiera le mencionó las riquezas, ni mencionó nada al respecto cuando la reacción de Zaqueo fue instantánea, es decir, solo le bastó que Jesús estuviera dispuesto a entrar a su casa para comenzar a repartir los bienes a los pobres. Jesús ni siquiera analizó la situación, Jesús solo le pidió entrar a cenar a su casa y Zaqueo reaccionó por sí solo. Aquel hombre rico ya estaba arrepentido antes de que el Mesías le dijese alguna cosa, por lo tanto, al ver Jesús que este hombre rico se había arrepentido sin que nadie le dijese nada, ¿Cómo podría él negarse a darle la promesa de salvación, si en él ya había arrepentimiento? increíble pero cierto, la salvación para Zaqueo y su casa no se basó en la cantidad de dinero que donó sino en la actitud de arrepentimiento que este tuvo por iniciativa propia.

por lo tanto, de la misma forma en que Zaqueo, con una actitud humilde ante el Mesías logró que se le diese la promesa de salvación, así también al joven rico se le puso una vara más alta, pues, pretendiendo este agradar al maestro con eso de “maestro bueno”, finalmente no lo logró pues llego ante las plantas de Jesús justificándose a sí mismo, es decir, llegó ante Cristo diciendo cuan bueno era él como persona pues según sus  palabras, él cumplía los mandamientos desde pequeño, algo que por supuesto ya indicaba la misma actitud que Jesús acusaba de los fariseos quien imponiéndose sobre si mismos una imagen de hombres piadosos, pretendían también tener el favor de Dios. Fue esta entonces la actitud con la cual llegó el joven rico a los pies de Jesús, razón por la cual se le puso una vara a la altura que él decía tener como persona “buena”. ¿Me explico? pongámonos en el caso de Jesús, cuando de pronto vemos a un joven que se nos acerca con una actitud de hombre ganador, (Pues según él, estaba justificado ante Dios por las cosas buenas que hacia) y cometiendo el primer error: llamar bueno a Cristo, llamar bueno a un hombre, a lo que Jesús le responde que solo hay uno bueno que es Dios, como vislumbrando ya la actitud pedante y arrogante de este joven quien quiso verse bueno ante los demás, seguramente de la misma forma en que oraban los fariseos en el templo. Luego de esto, quiso inmediatamente ponerse a la altura de los discípulos, al decir, ¿Qué debo hacer para seguirte?  a lo que Jesús respondió algo que él y todos los judíos que estaban ahí sabían que debían hacer, es decir ¿Porque el joven rico realizó esa pregunta, si tanto él, como también Jesús, los discípulos de Jesús y aquellos que seguían a Jesús sabían que se tenía que hacer? la razón es muy sencilla, aquel joven rico, al igual que los fariseos, llegó tocando trompeta sobre sí mismo, es decir, llego anunciando a viva voz sus “buenas obras” para que todos los que estaban allí, incluido Jesús, vieran en él, hombre “perfecto” y quedasen todos admirados por su “perfección”. A lo que Jesús, detectando las intenciones de este joven, no tuvo más remedio que apelar a su falta de perfección, diciéndole que, si realmente quería ser perfecto, según la actitud y la imagen que en esos momentos aquél joven quiso imponer sobre sí mismo, debía entonces tomar sus bienes, venderlos y repartir ese dinero a los pobres. Y es aquí donde podemos ver que es la escritura que dice que “Jesús, al ver la reacción del joven rico, es decir, al ver que este se entristeció, comenzó a decir “cuan difícilmente entraran los ricos en el reino” es decir, Jesús había descubierto a aquel joven rico, delante de todos, y supo por su reacción que la intención de este no era más que pretender figurar como una persona importante, como seguramente ya estaba acostumbrado a hacerlo de acuerdo a su posición social, la que le permitía ser un hombre principal entre los judíos.

Así es hermanos míos, la salvación no está en la cantidad de dinero, sino más bien en la actitud de humildad y arrepentimiento que pueda tener la persona frente a Dios. Por lo tanto, como es la misma escritura quien señala que a Dios nadie le ha visto jamás y que por ende debemos amar a  nuestro prójimo, pues en él también está Dios, se hace también imprescindible que, tengamos la misma actitud que tuvo zaqueo en su encuentro con Jesús, es decir, la iniciativa propia de dar, y no tan solo eso, sino también la iniciativa propia de procurar el bien para los demás, el cual no se basa en el dinero ni en lo material, sino que se basa en aquello que va más allá del dinero, es decir, en cosas como la dignidad y el amor que podamos transmitir al prójimo. Es por esta razón que más allá del hecho de dar dinero, está el hecho de compartir y convivir,  ya que el convivir y el compartir exigen de parte de aquella persona que hace la invitación, una actitud siempre favorable al invitado, una actitud amable y siempre dispuesta a conceder constantemente, sin que él invitado le exija, tal como lo hizo Zaqueo con Jesús. Por esto mismo, dice la escritura en el compartir incluso está la promesa de vida eterna. Tal como lo mencioné anteriormente, el compartir y convivir en armonía (sin hipocresías) es un acto incluso más sublime que el hecho de dar. Primero porque la misma escritura lo señala así, de manera literal.

Salmo 133:1   ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es

Habitar los hermanos juntos en armonía!

133:2  Es como el buen óleo sobre la cabeza,

El cual desciende sobre la barba,

La barba de Aarón,

Y baja hasta el borde de sus vestiduras;

133:3  Como el rocío de Hermón,

Que desciende sobre los montes de Sion;

Porque allí envía Jehová bendición,

Y vida eterna.

 

Y segundo, porque está establecido desde los tiempos del rey David, prefigura de Cristo, el mayor acto de misericordia que un hombre pueda tener dentro de sus medios. Estoy hablando de, el acto de compartir la propia mesa.

2º Samuel 9:3  El rey le dijo: ¿No ha quedado nadie de la casa de Saúl,  a quien haga yo misericordia de Dios?  Y Siba respondió al rey: Aún ha quedado un hijo de Jonatán,  lisiado de los pies. 9:4  Entonces el rey le preguntó: ¿Dónde está?  Y Siba respondió al rey: He aquí,  está en casa de Maquir hijo de Amiel,  en Lodebar. 9:5  Entonces envió el rey David,  y le trajo de la casa de Maquir hijo de Amiel,  de Lodebar. 9:6  Y vino Mefi-boset,  hijo de Jonatán hijo de Saúl,  a David,  y se postró sobre su rostro e hizo reverencia.  Y dijo David: Mefi-boset.  Y él respondió: He aquí tu siervo. 9:7  Y le dijo David: No tengas temor,  porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre,  y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre;  y tú comerás siempre a mi mesa.

 Por lo tanto, el colectivismo y la vida de los bienes en común, son situaciones que se encuentran plenamente establecidas en el reino de los cielos según los parámetros escriturales. Y aunque tal vez alguien pueda decir que, esas situaciones no necesariamente debe darse en la sociedad, o mejor dicho, es imposible que ese tipo de situaciones, como la de Zaqueo se den en la sociedad en algún momento, o por lo menos que se den entre aquellos que se dicen cristianos.

Ante esta idea entonces, específicamente aquella que dice que es imposible que los ricos actúen honradamente o de la forma en que señalan las escrituras, solo me resta indicar que lo que ante estas situaciones parece imposible para muchos, sobre todo tomando en cuenta los tiempos en que vivimos, es absolutamente posible para aquellos que creen en Cristo, y no tan solo lo digo por el hecho de que como cristianos estamos obligados a actuar de la manera correcta en favor de nuestro prójimo, sino que hablo de hechos concretos que en algún momento de la historia de la humanidad y del cristianismo se dieron sin mayores complicaciones. Estoy hablando de gentes cristianas que vivían en comunidades y que además tenían todo en común es decir, todos vendían sus bienes y estos a su vez, quedaban a disposición de todos. Así vivían los primeros cristianos, en comunidades que nadie decía tener para sí mismo algún bien en particular. Pero como siempre digo, no me crean a mí sino más bien a las escrituras.

Hechos 2:44  Todos los que habían creído estaban juntos,  y tenían en común todas las cosas; 2:45  y vendían sus propiedades y sus bienes,  y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 2:46  Y perseverando unánimes cada día en el templo,  y partiendo el pan en las casas,  comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 2:47  alabando a Dios,  y teniendo favor con todo el pueblo.  Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Por lo tanto puedo decir abiertamente que las ideas o el idealismo de Carl Marx, fueron ya vividas en carne propia por los primeros cristianos, ya que estos, entendieron a su vez, que las enseñanzas del Cristo no eran solo parábolas o cuestiones poéticas que sonaban bonito a los oídos, sino más bien, eran hechos reales aquellos mensajes que demandaban una conversión plena en la persona, cuyo testimonio debería reflejarse en lo material.

La justicia social de Dios

Ahora que hemos visto como la escritura si habla de la vida en comunidad y de la repartición de bienes en común, es decir, colectivismo. Podemos entender entonces el porqué de muchos de los muchos reclamos de los profetas y apóstoles al respecto de lo que se define como justicia social. Así es, pues a pesar de lo que podríamos entender acerca de los profetas es decir, el hecho ver en ellos personajes cuya única misión en la vida era ver visiones por medio de figuras alegóricas que predecían los eventos que iban a suceder a futuro, también podemos ver en sus profecías, elementos sociales de los cuales, aquellos hombres de Dios parecieron recibir instrucciones claras al respecto del ámbito social, específicamente, hablan de la opresión de los ricos hacia los pobres y de cómo este acto era absolutamente aborrecido por Dios. Tal punto que, en muchas ocasiones, la escritura muestra la forma de actuar de estos hombres que teniendo en su mano el poder económico y en muchas oportunidades el poder político y/o además el religioso. No hacían más que planificar acciones para ganar más dinero del que ya ganaban, o bien, como manipulaban los precios con el único fin de mantener a los pobres en sujeción y en opresión, y de como estos, muchas veces estaban apoyados por el poder religioso, a tal punto que en el caso de los fariseos contemporáneos de Jesús, el mismo les dijo que, aquellas creencias que ellos tenían en cuanto lo económico como doctrinas sublimes, ante Dios, no eran nada más que abominación.

Lucas 16:13 Ningún siervo puede servir a dos señores; porque aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis
servir a Dios y a las riquezas.
16:14 Y oían también, todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él. 16:15 Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

Así es hermanos, también en el tiempo de Jesús los ricos y poderosos de la tierra se creían gente buena que, por ser principales entre los judíos, ya contaban según ellos, con la justificación de Dios sobre sus vidas, sin embargo Jesús les hizo saber todo lo contrario,  ya que gente como ellos, no hacían más que oprimir a los pobres, olvidándose así del concepto de misericordia que hemos expuesto en este mensaje, es decir, no practicaban ni la misericordia, ni la caridad y más encima echaban cargas religiosas sobre las personas que ni ellos mismo podían llevar,  o sea, no tan solo dejaban de lado a los pobres, sino que además los oprimían en cuanto a lo material así como también lo espiritual.

Mateo 23:23   ¡Ay de vosotros,  escribas y fariseos,  hipócritas!  porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino,  y dejáis lo más importante de la ley:  la justicia,  la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer,  sin dejar de hacer aquello. 23:24   ¡Guías ciegos,  que coláis el mosquito,  y tragáis el camello! 23:25   ¡Ay de vosotros,  escribas y fariseos,  hipócritas!  porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato,  pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. 23:26   ¡Fariseo ciego!  Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato,  para que también lo de fuera sea limpio.

Vaya, al parecer los escribas y fariseos de aquella época, también estaban a favor del diezmo, al igual que muchos sacerdotes y pastores de hoy en día. Pero bueno, el punto principal aquí es, que según las palabras de Jesús a los fariseos, lo mas importante de la ley era la justicia, la misericordia y la fe, es decir, lo mas importante de la ley son conceptos que caben dentro del mandamiento principal, el cual es, ama a tu prójimo como a ti mismo. Así es, pues la justicia de la que Jesús habla aquí, no es como la justicia que nosotros normalmente conocemos, sino que la justicia que nombra Jesús aquí, no está ligada a la condenación ni a la emisión de sentencias como lo haría cualquier juez, por el contrario, la justicia que Jesús nombra aquí, es una justicia que no está relacionada con la venganza sino mas bien con practicar lo justo. De hecho, se puede que Jesús en el evangelio de Lucas, también ocupa el mismo discurso a los fariseos, sin embargo, a diferencia del evangelio de Mateo, en donde Jesús declara que era necesario “limpiar el vaso por dentro”, aquí mas bien Jesús, explica lo que realmente significa “limpiar el vaso por dentro” señalando que tal limpieza, la podrían obtener aquellos fariseos en el momento en que ellos practicaran la misericordia. En otras palabras, Jesús, en el evangelio de Lucas, reafirma bajo el mismo discurso, la idea de que lo mas importante de la ley era la misericordia. Y solo dentro de ese mundo llamado misericordia, es donde podemos encontrar la justicia y el amor de Dios.

Lucas 11:37  Luego que hubo hablado,  le rogó un fariseo que comiese con él;  y entrando Jesús en la casa,  se sentó a la mesa. 11:38  El fariseo,  cuando lo vio,  se extrañó de que no se hubiese lavado antes de comer. 11:39  Pero el Señor le dijo:  Ahora bien,  vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato,  pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad. 11:40  Necios,  ¿el que hizo lo de fuera,  no hizo también lo de adentro? 11:41  Pero dad limosna de lo que tenéis,  y entonces todo os será limpio. 11:42  Mas  ¡ay de vosotros,  fariseos!  que diezmáis la menta,  y la ruda,  y toda hortaliza,  y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios.  Esto os era necesario hacer,  sin dejar aquello.

Por lo tanto, bajo el análisis de estos pasajes bíblicos, se reafirma la idea de que la justicia que Jesús está hablando aquí, no es la justicia que nosotros entendemos, es decir, Jesús no habla de una justicia en donde habría que sentarse detrás de un escritorio a juzgar, pues esa es la imagen que nosotros tenemos por justicia. Pero aquí Jesús esta ligando el concepto de justicia, con el concepto de misericordia, ya que al decir Jesús que, “era importante hacer misericordia” y luego decir que eso tan importante que dejaron los fariseos eran, la justicia y el amor de Dios. Reafirma la idea, de que en la misericordia, esta la justicia de Dios, ya que, tal como lo dije recién, la justicia que Jesús quiere demostrar aquí no es la de juzgar, sino mas bien la de hacer lo justo. De hecho, en un momento en que se le pidió que actuara como juez de un asunto en particular, fue el mismo quien dijo: “¿Quién me puso por juez o partidor?” (Lucas 12:14), dando ha entender que la justicia que Jesús explicaba normalmente no era la acción de juzgar, sino la de hacer lo justo. Por lo tanto, cabe preguntar ¿Qué significa entonces hacer lo justo?

Hacer lo justo según los parámetros espirituales que Jesús señaló bajo este tipo de mensajes dirigidos a los fariseos, es hacer misericordia y demostrar el amor a nuestro prójimo por medio de las obras. Pues acabamos de ver como Jesús, dice que la limpieza de los fariseos consistía en hacer misericordia, ya que era precisamente eso era lo que ellos habían dejado de lado. Es decir, aquel que hace obras de misericordia es un hombre justo según los parámetros escriturales:

1ª Juan 3:10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

Sin embargo, esta idea de justicia no tan solo la comenta Jesús, sino también sus discípulos e incluso Juan el bautista. De hecho eso es lo que comenta Jesús acerca de juan el bautista en una de las veces que confrontó a los fariseos. Es decir, Jesús comienza a hablar acerca de juan el bautista y de su predicación, señalando que aquello que enseñaba Juan el bautista, era dar a conocer el verdadero camino de justicia.

Mateo 21:32  Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia,  y no le creísteis;  pero los publicanos y las rameras le creyeron;  y vosotros,  viendo esto,  no os arrepentisteis después para creerle.

Ahora bien, si la escritura señala que la misión de Juan era la de preparar el camino a Jesús , y bautizar con bautismo de arrepentimiento. Quisiera preguntar ¿Cuál es el camino de justicia que menciona Cristo acerca de Juan el bautista?

La respuesta la podemos encontrar en la predicación de juan, poco antes de que Jesús llegara a las aguas del Jordán a bautizarse

Lucas 3:7  Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él:  ¡Oh generación de víboras!  ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? 3:8  Haced,  pues,  frutos dignos de arrepentimiento,  y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos:  Tenemos a Abraham por padre;  porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. 3:9  Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles;  por tanto,  todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego. 3:10  Y la gente le preguntaba,  diciendo:  Entonces,  ¿qué haremos? 3:11  Y respondiendo,  les dijo:  El que tiene dos túnicas,  dé al que no tiene;  y el que tiene qué comer,  haga lo mismo. 3:12  Vinieron también unos publicanos para ser bautizados,  y le dijeron:  Maestro,  ¿qué haremos? 3:13  El les dijo:  No exijáis más de lo que os está ordenado. 3:14  También le preguntaron unos soldados,  diciendo:  Y nosotros,  ¿qué haremos?  Y les dijo:  No hagáis extorsión a nadie,  ni calumniéis;  y contentaos con vuestro salario.

Sin duda alguna, como me hubiese gustado que algún pastor o algún cura le hubiese dicho al general Pinochet, parte del ejercito de Chile hace algunas décadas, las mismas palabras que juan el bautista le dijo a esos soldados: “No hagáis extorción a nadie, y conformaos con vuestro salario”. Pero bueno, al parecer nadie lo hizo ya que este personaje dejo establecido como ley una parte importante de las ganancias del cobre de Chile destinándolas al ejercito, eso además de extorsionar directa e indirectamente a todo el país por medio de las matanzas que realizó.

En fin, esos son los parámetros que Juan el bautista mencionó como justicia, según las palabras de Jesús, es decir, hacer misericordia al decir: El que tiene dos túnicas,  dé al que no tiene;  y el que tiene qué comer,  haga lo mismo”.

Recordemos que cuando la escritura habla de “camino” se refiere muchas veces a la forma de realizar las cosas, a la manera en que nosotros llevamos nuestra vida, o también cuando tomamos alguna decisión solemos decir que, elegimos ese camino y no el otro. Bajo este concepto entonces Jesús hablo diciendo que “Juan vino en camino de Justicia”, ya que este, explicó en su mensaje, la forma en la que deberíamos hacer justicia. Esto quiere decir que el camino de justicia que nosotros debemos llevar en nuestras vidas es, haciendo misericordia a nuestro prójimo, además de la no-opresión que señala juan a los sacerdotes, y la no-ambición que señala juan a los soldados.

Esto hermanos míos, significó para Jesús en muchas oportunidades el hacer justicia, es decir, la demostración de amor al prójimo por medio de las obras de misericordia. A esto se refería el cuando mencionaba el hacer justicia. Es por esta razón que la idea de hacer justicia dentro de los parámetros de las escrituras, también es apoyada por los apóstoles, sobretodo por el apóstol Juan, quien declara esta idea, la de hacer misericordia a nuestros prójimos como una forma de justicia.

1ª Juan 3:7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él  (Dios) es justo.

1ª Juan 3:10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. 3:11 Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros.

1ª Juan 3:17 Pero el que tienen bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra el su corazón, ¿Cómo mora el amor de Dios en él?

Todos estos versículos ya mencionados, dan una pequeña muestra de lo que significa la justicia social dentro del reino de Dios, y no tan solo eso, sino que también queda demostrado bíblicamente que la misericordia y el amor al prójimo son parte importante de lo que la misma escritura denomina como “amor al prójimo”, a tal punto que según las palabras del apóstol Juan, este concepto de justicia y de amoral prójimo son incluso, el resumen de los mandamientos de Jesús. Ya que Jesús mismo dijo que el primer mandamiento era amar a Dios y el segundo amar al prójimo, pero el apóstol Juan va mas allá de la profundidad de esos mandamientos al señalar que estos dos mandamientos en el fondo son solo uno, ya que no podemos amar a Dios, si no logramos amar a nuestro prójimo. Por ende cuando amamos a nuestro prójimo, al mismo tiempo estamos amando a Dios, ya que como nadie visto a Dios, es necesario amar a nuestro prójimo el cual también fue creado a semejanza de Dios.  eso entonces podría definir en resumen uno de los tantos análisis de sus cartas, si es que no un análisis principal, ya que Juan habla de ello en toda su carta.

1ª Juan 3:23, Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.

1ª Juan 4:12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.

Ahora bien, la razón del porque ellos (Jesús y sus discípulos) tenían ese concepto de justicia, es muy sencillo, pues esos eran precisamente los parámetros de justicia de los que hablaban los profetas, es decir, un concepto de justicia que esta ligado al tema de la misericordia y no al concepto de juzgar, como ya lo he explicado. Pues vuelvo a reiterar que los profetas no eran solo personas enfocadas al ámbito de la videncia, sino que muchas veces sus mensajes estaban enfocados al ámbito social, al ámbito de la justicia social. Y muchas  de sus palabras eran mensajes que iban directamente en contra de aquellos que teniendo vienes, no hacían mas que manejar los precios, manipular las balanzas y otras artimañas mas cuyo único propósito era oprimir a los pobres con el único fin de obtener mas ganancias. Y como siempre digo, esto no es una ocurrencia mía, sino mas bien es la misma palabra de Dios la que habla de estas cosas que, para muchos cristianos es algo inconcebible, y como no serlo, si los mismos poderes religiosos se han encargado de llenar de mentiras y engaños a sus feligreses aun sabiendo que la palabra de Dios dice exactamente lo contrario a sus mensajes de sometimiento de la grey, de ofrendas y de diezmos. Pero bueno, es la misma palabra de Dios la que nos da evidencia de que aquellas actitudes de rapiña y de avaricia de parte de los poderes de facto, son mucho mas antiguas, comunes y denunciadas por Dios de lo que la gente se imagina. Tal como lo podemos ver en estos pasajes bíblicos de los profetas.

Amos 3:9 Proclamad en los palacios de Asdod, y en los palacios de la tierra de Egipto, y decid: reuníos sobre los montes de Samaria, y ved las muchas opresiones en medio de ella, y las violencias cometidas en su medio. 3:10 no saben hacer lo recto, dice Jehova, atesorando rapiña y despojo en sus palacios.

Amos 4:1 Oíd esta palabra vacas de Basan, que estáis en el monte de Samaria, que oprimís a los pobres y quebrantáis a los menesterosos, que decís a vuestros señores: Traed, y beberemos.

Amos 5:7 Los que convertís en ajenjo el juicio, y la justicia la echáis por tierra… …5:10 ellos aborrecieron al reprensor en la puerta de la ciudad, y al que hablaba lo recto abominaron. 5:11 Por tanto, puesto que vejáis al pobre y recibís de él carga de trigo, edificasteis casas de piedra labrada, mas no las habitareis; plantasteis hermosas viñas mas no beberéis el vino de ellas. 5:12 porque yo sé de vuestras muchas rebeliones, y de vuestros grandes pecados; se que afligís al justo, y recibís cohecho, y en los tribunales hacéis perder la causa a los pobres. 5:13 Por tanto, el prudente en tal tiempo calla, porque el tiempo es malo. 5:14 Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así dice Jehová de los ejércitos estará con vosotros, como decís. 5:15 aborreced el mal, y amad el bien, y estableced la justicia en juicio; quizá Jehová de los ejércitos tendrá piedad del remanente de José.

Amos 8:4 Oíd esto, los que explotáis a los menesterosos, y arruináis a los pobres de la tierra. 8:5 diciendo: ¿Cuándo pasará el mes , y venderemos el trigo; y la semana, y abriremos los graneros del pan, achicaremos la medida, y subiremos el precio, y falsearemos con engaño la balanza 8:6 para comprar a los pobres por dinero, y a los necesitados por un par de zapatos, y venderemos los desechos del trigo? 8:7 Jehová juró por la gloria de Jacob:  No me olvidaré jamás de todas sus obras.

Miqueas 2:1 ¡ Ay de los que en sus camas piensan iniquidad y maquinan mal, y cuando llega la mañana lo ejecutan, porque tienen en su mano el poder! 2:2 Codician las heredades, y las roban; y las casas, y las toman; oprimen al hombre y a su casa, al hombre y su heredad.

Miqueas 6:8 Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.

Miqueas 6:11 ¿Daré por inocente  al que tiene balanza falsa y bolsa de pesas engañosas? 6:12 sus ricos se colmaron de rapiña, y sus moradores hablaron mentira, y su lengua es engañosa en su boca.

Pregunto entonces bajo la luz de esta palabra ¿Podría Dios estar contento con este tipo de prácticas de parte de aquellos ricos y poderosos que dicen creer en Dios? por supuesto que no. Y aunque algunos lectores pudiesen decir que esta palabra solo era para el antiguo Israel,( como lo hacen los actuales teólogos católicos cuyo único propósito pareciese ser el hacer por tierra todo tipo de veracidad de la palabra de Dios) solo puedo decir, que en el libro del profeta Amos, el referente de pecado no es hacia Israel sino mas bien hacia Samaria y Egipto, es decir, hacia tierra de gentiles. Así es, esta palabra es para todos aquellos gentiles que dicen creer en Dios, y digo esto ya que existen muchos cristianos que se autodenominan seguidores del Cristo, pero que sus actos dicen exactamente lo contrario.

Estos versículos recién citados, eran los clamores de justicia social de parte de Dios por medio de los profetas. En donde se dan a entender que Dios si se interesa por los pobres, si aprueba la misericordia y el colectivismo; si aprueba el compartir las cosas. Y Junto con ello, no justifica la rapiña de los ricos, pues esta cualidad de muchos empresarios actuales y mega-millonarios de este tiempo, no hace mas que delatar el espíritu de ambición de que hay en ellos, cuya miseria se hace palpable por medio de sus actos, en los que de forma tacaña dejan entrever que su único objetivo sea el ganar y ganar y ganar dinero, creyendo que lo que están haciendo es bueno. No importándoles el valor de las personas, pues para ellos, los pobres son solamente un objeto de trabajo, una cosa que no se merece ningún tipo de respeto si no solo aquel “respeto” que se les pueda dar mientras les sirvan. Así es, es por esta razón que en los actuales mandatarios de este país no existe ninguna voluntad de real de ayudar, y no tan solo eso, si no que además las iglesias, católica y evangélica, los apoyan en sus decisiones. Es decir, pareciera que se repite de manera palpable, aquella colusión político-religiosa de los tiempos de los profetas. Es decir, tanto “hombres de negocio” como “sacerdotes” y “pastores” no saben hacer otra cosa mas que cantar la canción del dinero; esa es la melodía que bailan; esa la melodía de pregonan. Mientras que la palabra de Dios, habla claramente diciendo que todos estos actos de rapiña, de avaricia, poder, de ambición, de cohecho y de tantas mentiras y engaños cuyo único propósito es mantener al pobre sometido, sin voz y sin dinero, no son nada mas que un acto abominable delante de Dios. pues tal como cité aquellas palabras de Jesús: “porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación”. Así también son los actos de aquellos que no hacen nada mas que oprimir al pobre, tanto peor son los de aquellos que pretenden justificar los actos de los ricos.

Pero bien, como estas ideas no son una ocurrencia mía, sino mas bien el resumen de un mensaje bíblico cuya línea central es la justicia social, y de cómo Dios si apoya todo lo referente a la justicia social. Debo entonces citar los versículos bíblicos que nunca se leen en los templos, hablo de los pasajes bíblicos del apóstol Jacobo, y de cuando este habla acerca de la discriminación a los pobres y de cómo Dios aborrece la opresión de los ricos. Y lo hago con el fin de resumir la idea central de cómo Dios si hace justicia social.

Santiago 2:1 hermanos míos, que vuestra fe en nuestro señor Jesucristo sea sin acepción de personas. 2:2 porque si en vuestra congregación entra  hombre con anillo de oro y con ropa esplendida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, 2:3 y miráis con agrado al que trae la ropa esplendida y le decís: Siéntate tu aquí en un buen lugar; y decís al pobre: Estate tu allí en pié, o siéntate aquí bajo mi estrado; 2:4 ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? 2:5 hermanos míos, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? 2:6 Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos mismos que os arrastran a tribunales? 2:7 ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre nosotros? 2:8 si en verdad cumplís al ley real, conforme a las Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; 2:9 Pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores.

Santiago 5:1 ¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. 5:2 vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. 5:3 Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros. 5:4 he aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos.

Conclusión:

Podemos ver por medio de las escrituras, como Dios está mucho más ligado al socialismo y al comunismo de lo que los cristianos creen y piensan. A tal punto que la solidaridad, justicia social y vida en común, pasan a ser puntos importantes dentro del ámbito de la salvación. Y que en definitiva, si bien es cierto se puede discrepar solo un poco del como se aplicó el comunismo en la sociedad, eso no es señal que nos indique que, todo lo que sea comunismo es satánico, y todo lo que sea socialismo es igual al diablo, sino por el contrario, ya que las mismas escrituras señalan que todo lo referente a la justicia social, a la solidaridad y al colectivismo, son en si, mensajes que los mismos profetas señalaron; que Jesús señalo y que los apóstoles también lo hicieron tal punto que esta “utopía” socialista, si se logró vivir y establecer en un ciento por ciento por las primeras comunidades cristianas, a tal punto que es la misma escritura quien señala que estos “…vendían todo lo que tenían, y nadie decía tener nada como propio, pues tenían todo en común…”.

Además de esto, he dado a conocer todos los aspectos que hoy en día ignora el cristiano-tipo de este tiempo (sea muy glorificado nuestro señor Jesús en ello). Hablo que aquellos puntos en que la escritura señala como Dios habla siempre en defensa de los pobres; Habla en contra del amor al dinero y en contra del amor a lo material; del egoísmo de los ricos y la molestia de Dios por la opresión de estos hacia los pobres; Habla del amor al prójimo y de las obras de la justicia social; habla de cómo la salvación está ligada a las obras de misericordia y de cómo los ricos tienen su salvación ligada a este concepto.

En fin, la justicia social siempre ha estado en el corazón, el único problema es que el hombre pretende amar mas la injusticia, en lugar de practicar el amor al prójimo.

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